Colección Poquito a poco. Asunción Lissón y Pere Prats. Ed. La Galera. Cada librito, 18 en total, trabaja unas letras determinadas y forman en conjunto un método progresivo para empezar a leer (con letra cursiva). Pero es que además son cuentos divertidos y bien hechos, con bonitas ilustraciones. Es ya un clásico para trabajar en casa lo que se va a aprendiendo en la escuela.

Colección Mundo Menudo. Ed. Noguer. Cuando el niño ya domina las letras, esta colección resulta ideal para dar los primeros pasos literarios. 19 primeras lecturas rescatadas de los míticos álbumes de Pere Castor. El francés Taller de Pere Castor supuso, durante los años 30, una revolución en la edición de libros infantiles. Siguiendo una línea pedagógica renovadora, la Éducation Nouvelle, inspirada en el checo Frantisek Bakulé, el editor Paul Faucher creó una colección de libros cuyo objetivo era acompañar al niño hacia la autonomía en la lectura. Se abordan todas las fases que llevan desde el aprendizaje del lenguaje hasta la comprensión de lo escrito. El niño progresa con lecturas sencillas y llenas de encanto (en cursiva).

Colección Sirenitas. Ed. La Galera. Breves textos, arriba de la página en cursiva y abajo en mayúsculas, que resultan ideales para ir dominando la lectura. Algunos títulos son mejores que otros (nos gusta mucho Hoy vendrá un canguro, de Dequatre), pero en general son libros bien concebidos, bien ilustrados y con historias que interesan lo suficiente para que apetezca seguir leyendo.

osito.jpgOsito. Else Holmelund Minarik y Maurice Sendak. Ed. Alfaguara. Un paso más, cuando el niño ya tiene una cierta soltura. Los tres títulos editados en España, Osito, La merienda de Osito y Un beso para Osito pertenecen a una antigua serie de cinco libros (se editó hace poco el sexto) que fue concebida para una colección destinada a los niños que empiezan a leer. Cuidadosamente redactados, tanto por su vocabulario como por su dificultad, resultan ideales para utilizarse durante el periodo de aprendizaje. Además las historias del osito, de corte clásico estilo Winnie the Pooh, cautivan a los niños. Fantásticas ilustraciones de Maurice Sendak (Donde viven los monstruos).

Sapo y Sepo. Arnold Lobel. Ed. Alfaguara. Esta serie de tres libros, un clásico de siempre en las “primeras lecturas”, resulta ideal para cuando el niño está avanzando. Lenguaje sencillo y claro, frases cortas, vocabulario accesible y situaciones conocidas. Cumple todos los requisitos del género, pero lo mejora gracias a su lenguaje lleno de imaginación, inteligente y divertido, y a las disparatadas peripecias de los dos protagonistas. Humor, emociones a flor de piel y diálogos llenos de ritmo. Perfectos para leer en voz alta.

Sopa de ratón (AGOTADO)y Búho en casa. Arnold Lobel. Ed. Ekaré. raton.jpgYa estamos hablando de niños con dominio lector. Lobel despliega toda su maestría a la hora de contar cuentos en estos dos libros (también nos sirve en este nivel Historias de ratones, ver ficha en Prelectores). sopa.jpgLa brevedad de cada historia, la división por capítulos, el lenguaje sencillo, las frases cortas, la expresividad de la ilustración… son elementos que ayudan a la lectura. Pero es que además son cuentos inteligentes y divertidísmos, que hacen de la primera experiencia lectora todo un placer. Por eso son libros que tienen la cualidad de crear “lectores”.

Historias de Miguel. Rotraut Susanne Berner. Ed. Anaya. Vuelve este personaje que los niños ya han conocido de pequeños (ver el Buenos días y Buenas noches de la misma editorial en Libros para bebes). Pequeños capítulos sobre la vida cotidiana que cuentan, con un lenguaje sencillo, situaciones con las que todos los niños de cinco y seis años se ven identificados. Bonitas y expresivas ilustraciones llenas de detalles reconocibles.

secuestro.jpgEl secuestro de la bibliotecaria. Margaret Mahy. Ed. Alfaguara Mahy, ganadora del premio Andersen de literatura infantil de 2006, ha creado una tronchante historia sobre los libros, que hará las delicias de los primeros lectores y les invitará a conocer la biblioteca del barrio. El libro es un clásico por su poder para atrapar y para invitar al niño a descubrir nuevos lecturas. Las ilustracines de Quentin Blake aportan la guinda.

El oso que no lo era. Frank Tashlin. Ed. Alfaguara. oso que no lo era.jpgUn libro que tiene la cualidad de contar con muy pocas palabras una historia inteligente, con una estructura narrativa que requiere cierta madurez lectora, que interesa a los niños que ya dominan el texto y que están listos para dar un paso más. Es además una divertida crítica a la locura del mundo industrializado. Excelentes ilustraciones del autor en blanco y negro.