Ilustrados para leer y releer

Hay libros que te vuelven una y otra vez a la memoria. No paran quietos hasta que vuelves a recorrer sus páginas para intentar descubrir qué es lo que ha hecho que se anclen a tu cabeza. En mi caso el álbum ilustrado es el que se lleva la palma en dar vueltas y revueltas hasta que descubro por qué ese título en concreto se ha convertido en algo tan especial. A veces lo sé, a veces no, pero lo que es seguro es que me gustan de verdad. En los últimos tiempos me ha pasado unas cuantas veces pero hay tres títulos que me gustaría compartir con vosotros.

La señora Meier y el mirlo

Esta joya de Wolf Erlbruch es un canto a las cosas sencillas de la vida. A través de una metáfora, maravillosamente desarrollada, la eternamente preocupada señora Meier  pasa de las angustias de los problemas futuribles a centrarse en lo concreto. Un pajarito necesita de su ayuda para salir adelante. A través de algo tan sencillo la vida se vuelve algo manejable, un espacio con momentos para lo real y lo imaginario, un tiempo para ser feliz, un mundo para compartir. La señora Meier se va volviendo ligera, tanto, tanto, que es capaz de volar. Las ilustraciones de Erlbruch son muy poderosas y tienen la mágica cualidad de mostrarte de un golpe el interior de los personajes.

El papagayo de Monsieur Hulot

La editorial Kalandraka me tiene sorprendida últimamente con iniciativas que se alejan de su línea habitual y que anuncian nuevos tiempos y una línea abierta a la innovación. “El papagayo de Monsieur Hulot”, primero de una serie de títulos con los que David Merveille rinde homenaje al personaje de Jacques Tati, es un claro ejemplo de ello. Nos encontramos ante un libro mudo, construidos con páginas desplegables que lo llenan de dinamismo. Es un libro imprescindible para los fans de Monsieur Hulot que encontrarán en sus páginas el humor, la ternura y el punto poético que caracterizan a este personaje.

El jardín del abuelo

Con frecuencia reseño libros de Océano Travesía, una editorial a la que le alabo el gusto en lo que a literatura infantil se refiere. Una de sus últimas novedades, “El jardín del abuelo” me ha llegado al alma. ¿ Qué tendrán los abuelos que te vuelven tierno y te hacen desear escuchar historias del tiempo de Maricastaña? Este libro te remueve sentimientos muy cercanos a los que experimentamos con “El hilo de la vida” y “El ángel del abuelo”. Narrado por la genial Lane Smith, este álbum plasma con una economía de color y texto sorprendente la trayectoria vital de un bisabuelo y el poso que deja tras de sí. Este anciano jardinero, transformado en un Eduardo Manostijeras, tiene una jardín que no debes dejar de visitar.

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