El camello que pasó por el ojo de la aguja

En el álbum ilustrado se abordan temas diversos; de hecho es frecuente buscar temáticas vinculadas a las cuestiones que nos ocupan pero entre ellas no es habitual encontrar el concepto de la riqueza y menos aún si va combinado con la envidia, la cizaña y los estereotipos sobre la felicidad. Dicho así parece un galimatías y un tostón de cuento pero nada más lejos de la realidad si el timón de la historia lo lleva David McKee. Este autor, famoso en el mundo entero por el elefante de colores Elmer, es un maestro a la hora de tratar temas polémicos de una manera aparentemente ingenua encuadrados en historias que funcionan a las mil maravillas; “Ahora no, Bernardo, “Dos monstruos” o “La triste historia de Verónica” dan buena fe de ello.

Su última obra “Denver”, que acaba de ser publicada en castellano por la editorial Océano Travesía, parece inspirada en llevarle la contraria a Jesús a la hora de afirmar que es más fácil que entre un camello por el ojo de una aguja que un rico en el reino de los cielos. McKee hace que el camello entre y salga sin problemas por el ojo de la aguja ya que Denver, su millonario feliz, es un ser generoso y vital querido por todo el mundo. Esta situación idílica cambia cuando un forastero despierta la envidia en el ojo ajeno y el pueblo vive como una injusticia el reparto desigual de la riqueza. Denver reparte su fortuna y emprende una nueva vida.  Al cabo de un tiempo vemos las consecuencias de esta acción, Denver sigue siendo feliz y generoso y ha vuelto a convertirse en rico mientras que la gente del pueblo continúa enzarzada en la envidia bajo la consigna de “tanto tienes, tanto vales”.

La cosa tiene miga y no es de extrañar que más de uno interprete esta historia como una oda al capitalismo, sin embargo la cuestión no es tan sencilla. McKee aborda la idea de la felicidad distinguiendo entre lo que nuestro corazón desea y lo que la sociedad establece. Denver no es feliz por su riqueza sino porque puede hacer en cada momento lo que más le gusta. Esta es la clave de que los receptores de su dinero no sean más felices, han conseguido riqueza pero ésta sólo les proporciona felicidad de consumo rápido. La vinculación entre la autorrealización y la riqueza es un tema apasionante desde el punto de vista sociológico. Es el motor de estudios recurrentes como la transformación que experimentan los ganadores de la lotería y otros premios millonarios que, tras un período de euforia, vuelven a la esencia de su personalidad.

McKee juega en este álbum con perspectivas distorsionadas, dibujo plano y esquemático, expresividad muy marcada y colores brillantes. Este es un libro espléndido para seguir la recomendación de su autor: “El libro-álbum es el libro perfecto para ser compartido entre adultos y niños y tanto niños como adultos pierden si no comparten su lectura.”

Lectura recomendada a partir de 5 años. Idóneo para debates y diálogos animados sin límite de edad.

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