Me duele el corazón de quererte tanto

Los aficionados al cine y las series de televisión saben de primera mano que la celebración del día de San Valentín tiene un gran calado en el mundo anglosajón. El común de los mortales también sospecha que la fecha más amorosa del año responde a intereses comerciales lo que justifica que esta tradición se haya ido extendiendo a lo largo y ancho de este globalizado mundo en el que vivimos. Sin embargo la conmemoración de San Valentín es muy antigua, tiene su origen en la época del imperio romano, cuando este sacerdote del siglo III se opuso a la orden del emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes porque, en su opinión, los solteros sin familia eran mejores soldados. ¿Alguien conoce una causa más romántica para el martirio y la santidad? El hecho es que el 14 de febrero es una fiesta desconocida para muy pocos y protagonizada por amantes, corazones, dulces y flores. Tan popular es que tiene su propia némesis, grupos activos en las redes sociales que destacan los aspectos más cursis de esta fiesta, o iniciativas tan curiosas como la de la biblioteca pública de Toronto que organiza eventos anti San Valentín de lo más creativos bajo esta convocatoria: “Únete a nosotros en una fiesta en la que los corazones, Cupido, el color rojo y las muestras públicas de afecto están prohibidas y en la que se recomienda vestir de negro.“

En La Mar de Letras nos encanta San Valentín porque nos permite hablar largo y tendido sobre la cuestión que ha suscitado algunos de los mejores poemas, cuentos e historias que viven en nuestras estanterías. La cercanía de esta fecha tan comercial permite que se reediten títulos tan fantásticos como “Sencillamente tú” (imprescindible para amores de largo recorrido) o “Rosa y Trufo”, una historia idónea para hablar del amor y sus vicisitudes con los niños.

Bajo el signo del amor surgen cada año nuevas iniciativas. La editorial La Galera ha apostado este año por “Amor. Un libro escrito entre dos”, una propuesta para escribir tu propio romance a dúo contestando las 60 preguntas que contiene. Su objetivo es claro. “Un precioso libro objeto que las parejas pueden completar y guardar para siempre.”

También en estas fechas reaparecen los libros con citas y pensamientos amorosos. Siguiendo esta corriente la editorial Bruño lanza dos títulos nuevos de “El principito”: “No se ve bien sino con el corazón” y “Tendrás estrellas que saben reír”. Ambos títulos recopilan pensamientos y reflexiones de Saint Exupery, a quien debemos frases de hondo calado como “No se ve bien sino con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos”.

Celebres o no San Valentín, aplaudas o abomines de esta celebración, cualquier circunstancia es buena para redescubrir títulos que valen la pena que tienen el amor como motor. Para los que andéis en esta tarea os recomendamos “La recta y el punto”, de Norton Juster, editado por Fondo de Cultura Económica. Una historia de amores imposibles, de deseos inalcanzables, de lucha contra el destino, de superación y búsqueda de un sueño. Una línea recta, irremediablemente enamorada de un punto, lucha denodadamente para conseguir ser correspondida. El punto está a su vez encandilado con una marchosa línea curva lo que hace todavía más difícil que la línea recta consiga su objetivo. Esta curiosa historia de amor juega con ilustraciones, fotografías y gráficos para descubrir que los anhelos, inseguridades y suspiros de algunos de los elementos de la geometría no se diferencian mucho de los de los humanos

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