Lectores avanzados. Libros recomendados

978846674009Entre los nueve y los doce años, el niño empieza a ser competente en sus lecturas y esto le permite acceder a casi cualquier libro. Por otro lado, está madurando en todos los sentidos: a punto de entrar en la pre-adolescencia, se siente autónomo y sabe lo que quiere, aunque no siempre acierte. Por eso es importante respetar, por un lado, sus elecciones de los títulos de moda; y por el otro, orientar sus lecturas hacia novelas de calidad, que requieren más concentración y dominio lector que los best-sellers, los cuales suelen ofrecer un lenguaje y una estructura insultantemente simples. Ayudemos a que ellos descubran por sí mismos que el esfuerzo que requiere leer mejores libros tiene siempre una recompensa, tanto para su inteligencia como para su espíritu. Un dato: dejemos atrás nuestros prejuicios de adulto sobre el cómic, la novela gráfica o el álbum ilustrado. La narración con imágenes, siempre que sea de calidad, permite al joven lector acceder a un sinfín de estructuras y formas de narrar, lo que contribuye a su madurez lectora y es paso previo o simultáneo a la lectura de grandes obras.

Cómo elegir

La negociación con el niño sobre sus lecturas puede llevarse a cabo de la siguiente forma: dejemos que elijan ellos los libros que van a leer solos, aunque nos horrorice su elección, y decidamos nosotros los que vayamos a leer en familia, en voz alta. Sí, efectivamente, hay que seguir leyendo en voz alta y hacerlo por lo menos hasta los doce años. Además de una saludable actividad que crea vínculos entre padres e hijos, permitiendo y animando a la conversación, es la mejor forma de asegurarnos futuros lectores.

Los temas: Libros de pandillas, de aventuras y de terror o misterio. Novelas sobre la vida cotidiana, la escuela, sobre la amistad y el amor. El absurdo, el humor, el disparate. Los clásicos universales. La fantasía, lo sobrenatural, la ciencia-ficción. Poesía, libros de adivinanzas, trabalenguas, juegos de palabras. Mitología. Libros de información que se refieran a cualquier área de su interés: las antiguas civilizaciones, la ciencia, la astronomía, los animales, el cuerpo humano.

Para empezar

En lo que respecta a nuestra labor como libreros, vamos a recomendar los libros de calidad que llevan mucho tiempo creando lectores. Los best-sellers los conocen los chavales mucho mejor que nosotros y pueden elegirlos solos, así que no vamos a tratarlos aquí. Tampoco vamos a tratar los clásicos universales, pero sí los recomendamos, pues es la edad ideal para introducirlos: La isla del tesoro, Veinte mil leguas de viaje submarino, El hombre invisible, Peter Pan, Alicia en el país de las maravillas, Colmillo blanco, El mago de Oz… Es también el momento idóneo de regalarles alguna buena edición de los cuentos de Hans Christian Andersen y de Oscar Wilde, pues es la edad ideal para disfrutar de las historias maravillosas de ambos autores.

Libros llave

978846752924Empecemos con esas novelas que siempre funcionan y que tienen la rara habilidad de crear lectores. Contamos con tres grandes pesos de la literatura infantil, curiosamente tres mujeres del norte de Europa. Por ejemplo, la sueca María Gripe, quien tiene la rara habilidad de conjugar en sus novelas el misterio y el elemento fantástico con un conocimiento profundo de las dificultades y el sentir de los niños que caminan hacia la pubertad. Como resultado, novelas emocionantes que conmueven al lector. Recomendamos cualquiera de sus libros. A partir de 9 años, por ejemplo, se puede empezar con Los hijos del vidriero. A partir de 11, Los escarabajos vuelan al atardecer.

Intercambio con un inglesOtra autora imprescindible es la también sueca Astrid Lindgren. La autora de Pippi deja a un lado el disparate y sitúa sus novelas para chicos mayores en la Edad Media: aventuras emocionantes con personajes-niños que maduran y viven intensamente la amistad, el amor, el miedo, el valor, la muerte, la traición… Recomendamos a partir de 10 años Los hermanos corazón de león y Ronja la hija del bandolero.

Como Gripe y Lindgren, la austriaca Christine Nöstlinger es Premio Andersen de literatura infantil y juvenil, una especie de Premio Nobel del sector. Esta escritora transmite en su obra una empatía poco común con los niños. Sus novelas son disparatadas y divertidísimas. A partir de 9 años recomendamos, entre otras muchas, Diario secreto de Susi. A partir de 11, Konrad o el niño que salió de una lata de conservas y Filo entra en acción. A partir de 12, Mi amigo Luky-Live e Intercambio con un inglés.

Charlie y la fábrica de chocolateEn este apartado de imprescindibles no podemos dejar de incluir los libros del autor británico Roal Dahl. Cualquiera de ellos fascina a los lectores jóvenes por su irreverencia, su ruptura de las normas y su fantasía maravillosa. Podemos acceder a este peculiar universo, si no se ha hecho ya antes, con dos de sus títulos emblemáticos: Charlie y la fábrica de chocolate y Las brujas.

Escalofríos

Las aventuras de la mano negraEn esta etapa, si conseguimos engancharlos con un buen libro, serán lectores para siempre. Una buena opción es el misterio y el terror, siempre que busquemos novelas de calidad. Imprescindibles los clásicos, desde Conan Doyle hasta Edgar Allan Poe, pasando por Gaston Leroux o Henry James. Pero también hay algunos títulos de hoy que llevan muchos años creando lectores. Para 9 años, Las aventuras de la Mano Negra, de Hans Jürgen Press, en el que el chaval tiene que resolver una serie de misterios utilizando los datos que aportan las ilustraciones. A partir de 11 años, tres novelas de terror tan disparatadas que casi son cómicas: Calvina, de Carlo Frabetti; Coraline, de Neil Gaiman; y ¡Shhhu… esos muertos que se callen!, de Miguel Ángel Mendo. No podemos dejar de incluir en este apartado al gran autor español de la ciencia-ficción y el terror, Joan Manuel Gisbert, con su novela emblemática: El misterio de la isla de Tökland.

Terroríficos son también los cuentos de Cuando de noche llaman a la puerta, de Xabier Docampo, en los que se palpa el gran conocimiento que tiene su autor de la tradición oral española, con narraciones que parecen estar escritas para leer en voz alta al fuego de la hoguera. Por su parte, los excelentes cuentos de miedo de Ana María Shua, recogidos en el volumen Planeta Miedo, están basados en historias de tradición oral de todo el mundo.

Historia y misterio

Recomendamos también dos buenos títulos que conjugan la Historia con el misterio, muy acorde con la moda de las novelas históricas para adultos: El misterio Velázquez, de Eliacer Cansino, sobre la creación de Las Meninas; y La catedral, de César Mallorquí, sobre los Templarios.

Por último, no puede faltar en la biblioteca infantil una buena serie de detectives. En este caso, Nancy Drew, todo un clásico, aunque en España sólo haya tres títulos publicados: Sin rastro, Una carrera contrarreloj y Notas falsas.

Aventuras

La aventura es otro de los géneros que ayudan a los niños a descubrir el placer de la lectura. Excelente novela mitológica Ilion y Odiseo, de Imme Dros. Lo recomendamos a partir de 11 años. También son muy buenas dos libros que homenajean el clásico El jardín secreto, de Frances Hodgson: Maia se va al amazonas y La esmeralda de Kazán. Ambos, de Eva Ibbotson, beben de la rica tradición de la literatura anglosajona para jóvenes. La perla negra, de Scott O’Dell, aventuras y homenaje a algunos de los clásicos de aventuras norteamericanos, como La perla de Steinbeck o el Moby Dick de Melville. También El señor de los ladrones, la primera novela de la famosa Cornelia Funke, y a nuestro juicio la mejor de esta autora alemana. Ambientada en Venecia, cuenta las aventuras de un grupo de niños ladrones. Por su parte, la trepidante historia de los habitantes de un árbol nos la cuenta Timothée de Fombelle en Tobi Lolness. Y, en la tradición de las novelas de Julio Verne, con una ilustración excelente, y añadiendo una nota fantástica: Los últimos gigantes, de François Place. Sobre la figura de Robinson, Viernes o la vida salvaje, de Michel Tournier. Por último, aventuras y literatura se dan cita en la novela Magia en el libro, de Nina Bernstein, esta ya para lectores competentes.

Realismo

Las historias de la vida cotidiana son una buena forma de conectar con los lectores a quienes no les engancha la fantasía. Recomendamos la tetralogía de Malika Ferdjoukh, Enid o el secreto del acantilado, Bettina y cien recetas para vivir, Genoveva y el arte de desaparecer, y Hortensia y el teatro de la vida, sobre cinco hermanas huérfanas que se las tienen que arreglar en un viejo caserón al borde de un acantilado. También, Lili libertad, de Gonzalo Moure, sobre una niña en el colegio y la necesidad de seguir siendo uno mismo. En este apartado, entrarían también aquellos libros históricos en los que los niños protagonistas viven acontecimientos reales: Corre, chico, corre, de Uri Orlev y Cuando Hitler robó el conejo rosa, de Judith Kerr, ambos autobiográficos y ambientados en la Segunda Guerra Mundial. También sobre la Segunda Guerra, ambientado en Rusia, Boris, de Jaap Ter Haar, y Sadako quiere vivir, de KarlBruckner, en Japón. Si un león te pregunta la hora, de Hermann Schulz, que recrea la vida en un poblado africano.

De la rica tradición literaria latinoamericana, tenemos algunos clásicos, como Mi planta naranja-lima, del brasileño José Mauro Vasconcelos o Negrita, del cubano Onelio Jorge Cardoso; y algunos imprescindibles, como Aventuras y desventuras de Casi Perro del Hambre, de la argentina Graciela Montes; o Saguairú, del brasileño Julio Emilio Braz. Son libros indicados para leer en familia y en voz alta, pues tienen diversos niveles.

Por último, uno curioso, genial e inclasificable: Pom, pom, Pompibol, escrito e ilustrado por Javier Sáez Castán. Hay que leerlo para creerlo.

¿También libros ilustrados?

Para abordar el apartado de los libros ilustrados para niños entre 9 y 12 años, digamos primero a los padres que la lectura de imágenes es también lectura, pues supone la decodificación y la comprensión de una estructura y un lenguaje narrativos, por lo que, si buscamos libros de calidad, esta puede ser una forma tan buena como cualquier otra de introducir en el niño el amor por los libros. Distingamos tres tipos: el cómic o los libros de viñetas; la novela gráfica, como llamaremos aquí a cualquier novela que incorpore al texto elementos narrativos visuales; y el álbum ilustrado, libros en los que la imagen, el texto y la interacción entre ambos, son fundamentales para entender lo que se cuenta. La narración viene dada justamente del diálogo que se establece entre texto e ilustración. Aquí se incluirían también los libros sin palabras.

Del cómic nos ocuparemos a fondo en un próximo artículo, pero podemos ir empezando a descubrir la narración con viñetas con algunos títulos: a partir de 9 años, Yo el lobo y las galletas de chocolate, de Delphine Perret, muy acorde con los cómic de nuevo cuño, de estética minimalista y una historia muy personal. De la serie Vampir, del dibujante francés Joann Sfar, podemos empezar con el genial Vampir va al colegio. Otro francés, la  colección S.O.S princesas en apuros, de Christian Jolibois, que fue concebida cómic pero está editada en España en formato libro. Se puede empezar con el primero de la serie, El gato del Maharajá. Y uno español: Aquí está Rita, de Marta Balaguer, divertidísimo y dividido en capítulos cortos para facilitar su lectura. Claro que si queremos introducir el cómic, siempre podemos optar por la espectacularidad de los pop-up o libros móviles: Moby Dick y 20.000 leguas de viaje submarino, ambos de Sam Ita , incorporan una parte en viñetas de excelente factura y estética inspirada en los clásicos del género.

Como novela gráfica, dos excelentes ejemplos: La invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick, novela que incorpora imágenes al texto como parte de la narración, como si fueran un montaje cinematográfico. Es tan sorprendente que engancha también a los lectores más reticentes. Y Robinson Crusoe, de Ajubel. El clásico de Daniel Defoe se lee como una novela, pero sólo tiene imágenes. Excelente obra que requiere una cierta madurez lectora.

En el apartado de libro-álbum, hay historias interesantísimas para este grupo de edad. Eso sí, están avisados: tienen muy poca letra. Misteriosos y sugerentes los dos clásicos de Chris Van Allsburg, El higo más dulce y Los misterios del señor Burdick. Para las primeras preguntas sobre la vida: Noche de tormenta, de Michèle Lemieux y El libro de las preguntas, de Pablo Neruda, ilustrado por Isidro Ferrer. Muy cinematográfico, como corresponde, es el King Kong ilustrado por Anthony Browne. Para aprender complicados conceptos matemáticos sin sufrir, tres libros del autor japonés Mitsumatsa Anno: El misterioso jarrón multiplicador, Socrátes y los tres cochinitos, y Las semillas mágicas. Sin palabras y excelentes: Un día, un perro, de Gabrielle Vincent y El soldadito de plomo, de Jörg Müller. Para despertar la curiosidad por el viaje, La libreta del dibujante, de Mohhiedin Ellabad y Cómo aprendí geografía, de Uri Shulevitz. Y por último, dos libros para jugar: Animalario universal del profesor Revillod, de Javier Sáez Castán e Imagina, de Norman Messenger.

[Marta Ansón Balmaseda]

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