Educación. Libros recomendados

Saltando las olasDos tendencias han marcado los modos de educar desde principios del siglo pasado: la rigidez en las formas y el autoritarismo por un lado; la reacción contraria en forma de permisividad extrema, por otro. Aunque aparentemente opuestas, ambas corrientes tienen en común la falta de empatía con el niño, que en el primer caso es sometido a costa de su voluntad, y en el segundo es desatendido en sus necesidades de protección y comunicación. De forma evidente en la primera y algo más sutil en la segunda, el niño es vivido como un pequeño enemigo cuya tarea es complicarnos la vida: o le ponemos firme en una guerra sin fin o, por agotamiento o desinterés, nos rendimos y lo dejamos a su libre albedrío. Quizás ha llegado el momento de encontrar el término medio entre el nada vale de nuestros abuelos y el todo vale de nuestros padres, lo que nos genera un cierto desconcierto. Hemos perdido los referentes. No podemos educar como nos han educado. Entonces, ¿qué hacemos?

La educación de consumo

Por otro lado, si algo caracteriza la educación de principios de este siglo es su marcada dependencia de la sociedad de consumo: los niños se crían en la superabundancia, y no sólo en cuanto a bienes materiales. Criamos hijos y alumnos sobreeducados, queremos que sean los mejores en todo, o al menos que no se queden atrás, recargando su vida cotidiana de actividades, acelerando los procesos naturales de aprendizaje ante la creencia de que cuanto antes, mejor. No medimos las consecuencias de educar ciudadanos altamente eficaces sacrificando para ello una crianza emocional sana y natural, para la que es necesario respetar los ritmos y el ocio de los pequeños. Agresividad, falta de concentración, hiperactividad, depresión. ¿Les suena? Nuestros niños están estresados y el precio que pagan -y pagamos- no es bajo.

La educación del respeto

Desde principios del siglo XX han ido apareciendo distintas corrientes pedagógicas que coinciden en un cuestionamiento a las formas tradicionales de disciplina (o indisciplina) y autoridad (o falta de ella), en alertar en contra de la hiperestimulación y el consumismo temprano, y en aproximarse al niño a partir de sus necesidades y proceso evolutivo. Modelos teóricos que se han centrado su atención en el pequeño y no en lo que nosotros como adultos queremos volcar en él. En otras palabras, basados más en el aprendizaje que en la enseñanza. Finalmente, basados en el respeto por el niño.

Seleccionemos un libro, dos a lo sumo, que nos ayuden a llevar a cabo nuestra tarea de educadores conscientes de nuestros anhelos, nuestros límites, nuestras frustraciones, para no cargarles a ellos con un equipaje que no les corresponde. La educación de nuestros hijos no tiene por qué ser una guerra, podemos convertirla en un suave saltar de las olas que resulte placentero para las dos partes negociadoras.

El niño feliz

978847432001¿Somos conscientes de que si habláramos a un amigo como a veces hablamos a nuestro hijo, probablemente nos quedaríamos sin amigo? ¿Cómo vamos a exigirle que nos trate con respeto, si él mismo no lo recibe de nosotros? Desde la librería recomendamos un título, un básico para todos aquellos que emprendan la tarea de educar: El niño feliz, su clave psicológica de Dorothy Corkille Briggs. Explica de forma sencilla el desarrollo psicológico del niño y cómo nosotros podemos ayudarle a crecer con la autoestima alta y capaz de superar cualquier avatar que le presente la vida. Además, propone sutiles cambios en nuestra forma de tratar a nuestros hijos que mejoran de forma ostensible la comunicación. Casi mágicamente, el niño nos empieza a entender cuando le hablamos, deja de vivirnos como el enemigo y empieza a colaborar.

978848383167Los efectos de una educación generalmente aceptada en nuestra sociedad pero poco respetuosa con el niño por su propio bien han sido investigados a fondo por la psicoanalista Alice Miller. Si se quiere profundizar sobre el tema, recomendamos su imprescindible libro El drama del niño dotado y la búsqueda del verdadero yo.

Si queremos poner en práctica una educación que mejore la comunicación entre padres e hijos, recomendamos también algunos buenos libros: Querer sin malcriar y Con el cariño no basta, ambos de Nancy Samalin, con prácticos consejos altamente eficaces. Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen, todo un clásico de las psicólogas Faber y Mazlish para facilitar la resolución de los problemas cotidianos. Faber y Mazlish fueron alumnas del psicólogo infantil e investigador Haim G. Ginott, autor del clásico Entre padres e hijos, también muy recomendable. Y por último, un manual muy práctico: Técnicas eficaces para padres, del psicólogo Thomas Gordon.

Sobre algunos problemas concretos, excelente el manual de la especialista en psicología clínica infantil y juvenil, Rosa Jové, La crianza feliz, que toca temas como las rabietas, los celos, los miedos o la inapetencia.

9788484320265Para reconciliarnos con nuestros hijos, para redescubrir el placer que hay en la crianza, tres excelentes lecturas: Saltando las olas, de la psicóloga María Montero-Ríos Gil, un bonito libro sobre las etapas de crecimiento del niño, que nos permite conocer a qué nos enfrentamos y, de hecho, dejar de enfrentarnos a ello. No olvidemos que Bruno Bettelheim consideraba la educación de los hijos como una actividad creativa tan gratificante como puede ser la pintura o la música. El clásico de este autor, importantísimo psiquiatra y psicólogo infantil, No hay padres perfectos, nos ayuda además a conocer los procesos psicológicos del niño que crece.

El niño responsable

978842542059A veces estamos tan preocupados por cuidar bien a nuestros hijos, por que no les pase nada malo, que olvidamos uno de los aspectos más importantes para su bienestar: su autonomía. Ayudándole a adquirirla permitimos que crezca con la autoestima bien alta, consciente de sus responsabilidades y seguro de sí mismo para poder enfrentarse a las dificultades. Como madres y libreros, nos ha resultado fundamental la lectura del trabajo de Rebeca Wild, educadora y creadora de la escuela libre Pesta. Educamos niños responsables cuando respetamos su ser y les damos espacio propio sin dejar por ello de enseñarles unos límites básicos. Recomendamos su libro más importante, Educar para ser; o quizás el más divulgativo, Aprender a vivir con niños, ser para educar. Pero sus teorías revolucionarias y esclarecedoras han dado lugar a varios títulos muy interesantes: Libertad y límites: amor y respeto, Calidad de vida: educación y respeto para el crecimiento interior de niños y adolescentes, y Vida en una escuela no-directiva. Otro libro imprescindible, el tratado de Jesper Juul, Su hijo, una persona competente. Nos ayudará a mejorar la convivencia sin perder nuestra autoridad como padres, pero tratando al niño como un ser responsable y digno de respeto.

En este sentido, hay un buen libro que amplia el tema de la responsabilidad y reflexiona también sobre el papel del educador en la escuela, con una propuesta para la elaboración de políticas educativas que ayuden a crear ciudadanos empáticos con el mundo que les rodea: El mundo no es un juguete, de Philippe Meirieu.

El niño tranquilo

978849867343Es difícil educar a un niño irascible e irritado. A veces tenemos tanto empeño en darle lo mejor, en dotarle de herramientas suficientes -idiomas, estudios, ocio programado hasta el último minuto- para que pueda desenvolverse con éxito en nuestra dura sociedad de consumo, que no nos damos cuenta que es precisamente esa sobreestimulación la que les altera, generando el efecto contrario al que deseamos: niños competitivos, sí, pero también desconcentrados, poco creativos para resolver problemas, incapaces de enfrentarse a situaciones difíciles sin recurrir al retraimiento o a la agresividad. Estamos tan preocupados por que aprendan todo lo posible lo antes posible, pasando por alto sus ritmos evolutivos, que inevitablemente descuidamos lo más importante: sus necesidades afectivas y emocionales. Es un hecho demostrado por estudios médicos y psicológicos que, en los primeros años, estos aspectos son básicos para que el niño pueda desarrollar al máximo su potencial (no sólo el emocional, sino también el intelectual). No nos queda más remedio que aprender a respetar esos ritmos. Quizás vaya más lento de lo que deseamos, o de lo que nos dicen que es deseable, pero el aprendizaje será más auténtico, profundo y afianzado si llega cuando el pequeño está preparado para ello.

Un libro ha irrumpido en nuestra dura y competitiva sociedad-jungla para ayudarnos a romper esquemas y cuestionar muchas de las modas que nos imponen: Bajo presión, de Carl Honoré. Un tratado que propone la vuelta a una educación donde la niñez disponga de espacios propios para jugar en desorden, soñar despiertos y disfrutar despacio de una etapa que pasa ante nuestros ojos demasiado rápido.

El niño crea

9788437625621El niño creativo es un niño inteligente, que sabrá resolver con habilidad los problemas que le planteé la vida y los retos intelectuales. Algunos libros nos pueden ayudar en la tarea de darles un espacio para crear…  y abstenernos de controlar ese espacio. Otros nos abren los ojos al enorme poder que la creatividad tiene sobre el desarrollo sano de nuestros pequeños y de sus inteligencias. Recomendamos Los dibujos de los niños, de Antonio Machón, un estudio riguroso sobre el dibujo infantil de un autor que lleva muchos años investigando ese tema. Consejos, de Rosa Sensat, que cuenta las experiencias en las escuelas Regio Emilia, en cuya base pedagógica, entre otras cosas, se encuentra el uso de la creatividad como forma de aprendizaje. También resultan muy interesantes las experiencias en ese sentido de la pedagogía Waldorf, bien expuestas en el libro Educación Waldorf, de Christopher Clouder. Por último, Niños objetos, monstruos y maestros, de Andrea Contino, que aporta propuestas concretas para trabajar con los niños.

El niño juega

978846675215El juego en la infancia es básico para el desarrollo del niño. Como aprendizaje de lo que es el mundo y como medio de expresión de su ser y de su subconsciente, el niño juega para crecer. Desgraciadamente, en nuestra sociedad se concibe el juego como una pérdida de tiempo y nos hemos puesto manos a la obra para programar cualquier actividad lúdica, sin saber que su utilidad viene justamente dada por la desorganización. Para profundizar en las raíces del juego y en su importancia para la adquisición del lenguaje y las habilidades sociales, recomendamos la placentera lectura del ensayo de Ana Pelegrín, Cada cual atienda su juego. El vínculo afectivo que crea el niño con sus juguetes y con las personas que se los proporcionan es uno de los temas del libro Juguetes hechos por los padres, de Freya Jaffke, que además da muchas ideas para elaborar con nuestras manos todo tipo de juguetes. Una excelente guía sobre qué juguetes son adecuados para cada edad, respetando las etapas de desarrollo del niño, es Mi querida muñeca, de Karin Evelyn Scheven. Incluye un estudio sobre la función de la muñeca en las relaciones del niño consigo y con los demás. Y por último, las experiencias de los pedagogos Elsa Gindler y Heinrich Jakoby, en Desplegándose, ponen de manifiesto la necesidad del niño de poder moverse libre e independientemente.

El niño conoce

978848445155Nuevos y numerosos estudios sobre inteligencia infantil nos han abierto los ojos a lo obsoleto de viejas creencias relativas a la adquisición de conocimiento: resulta que la experiencia directa -no mediada por adultos, libros, televisión, etc..- y la investigación libre guiada sobre todo por los propios intereses del pequeño dan como resultado un mejor aprendizaje, más profundo, y una base imprescindible para nuevos aprendizajes. A veces los padres estamos muy preocupados por enseñar, pero el niño lo que quiere es aprender y cuantos más conocimientos adquiera gracias a su propio esfuerzo y experiencia, con la mínima intervención por parte del adulto, más efectivo será el aprendizaje. La autoestima también se verá reforzada y de pronto nos encontraremos ante un pequeño ávido de conocimiento y con la seguridad en sí mismo suficiente para ponerse en marcha. En este sentido, recomendamos dos libros: para la primera infancia, A los tres años se investiga, del gran pedagogo italiano Francesco Tonucci. Desde la primera infancia hasta la adolescencia, Enséñame hacerlo sin tu ayuda, basado en la pedagogía Montessori, con pequeñas referencias a lo que el niño puede hacer en las distintas etapas de su infancia y cómo incorporarle a las tareas cotidianas con actividades que sirven de estimulación a su desarrollo.

Las etapas evolutivas del niño

Destacamos La educación de nuestros hijos, un libro cuyas páginas rebosan sentido común y nos presentan una forma de educar eficaz y adaptada a la vida moderna, respetando tanto las necesidades del niño como las de sus padres. Dividido por etapas, abarca prácticamente todos los aspectos del desarrollo del pequeño, desde que es bebé hasta llegar a la adolescencia. Está realizado por un equipo de profesionales coordinados por la educadora Josefina Aldecoa y constituye un buen manual para consultar en cualquier momento o para leer con tranquilidad los capítulos correspondientes a la edad de nuestro hijo.

[Marta Ansón Balmaseda]

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