Dejemos los libros de tela para mejor ocasión. Son un bonito juguete, pero a los bebés les chifla ver imágenes y podemos compartir con ellos pequeños momentos de “lectura” con libros de verdad. Busquemos aquellos con dibujos sencillos, con colores planos y también con caras humanas, con muchas páginas para pasar. A los seis meses son capaces de recordar sus preferidos: aquellos que nos invitan a decir rimas en voz alta, con juegos onomatopéyicos y con repeticiones. También nos sirven aquellos que incluyen CD con nanas y canciones tradicionales, pues es el momento perfecto para presentarles el extenso y rico bagage de nuestro folklore. A partir del primer año son interesantes los libros que cuentan alguna historia corta con muchos detalles de la vida diaria para mirar y también los que se pueden manipular. No nos dé miedo que los rompan, pues nunca los disfrutarán como ahora. Los temas: animales y la vida cotidiana.
Aquí recomendamos los que más nos gustan en la librería…