ABCD. Marion Bataille. Ed. Kókinos. Por fin en España el libro de esta diseñadora francesa que ya es un título de culto. Un ingeniosísimo abecedario que se despliega en cada página, en un puro juego, y nos maravilla. 27 letras que bailan ante nuestros ojos, se transforman, se abrazan, se esconden… (La editorial ha acertado incorporando una genial letra ñ). Era difícil innovar en el arte del pop-up, pero Bataille lo ha conseguido en un libro con vocación de clásico. Hay un vídeo sobre el libro, circulando por internet.
Keta Pacovska hasta el infinito. Kveta Pacovska.
Ed. Faktoria K. Para los fans de esta pintora checa, un voluminoso libro que es un compendio de los anteriores en los que se representan figuras que beben directamente de la tradición de los títeres checoslovacos, utilizando para ello distintas técnicas pictóricas que dan lugar a mil y una combinaciones, y un diseño abstracto y experimental. Pacovska tiene en su haber los premios más importantes del mundo en el campo de la literatura infantil. Con sus esculturas en papel demuestra que se puede llegar a la primera infancia con conceptos artísticos y arquitectónicos de alto nivel. Desgraciadamente, sus libros están descatalogados en español y sólo podemos disfrutar de ellos en inglés y francés, aunque en algunos podamos prescindir de los textos.
El punto rojo.
David A. Carter. Ed. Combel. Este ilustrador americano aprendió el oficio trabajando durante siete años en Intervisual Communications Inc., junto a artistas como David Pelham o Jan Pienkowski (autor de La casa embrujada, descatalogada en español). Está considerado hoy como uno de los maestros del arte del pop-up, materia sobre la que tiene publicado un libro junto a Jim Díaz, director creativo de Intervisual, además de ser el autor de cientos de pop-up para niños. En este caso, las utópicas construcciones de cada página esconden un punto rojo que hay que encontrar. Delicado, lleno de poesía y color, de formas geom
étricas y de arquitectura. Desde 2 años hasta adultos.
El 2 azul. David A. Carter. Ed. Combel. Más etéreo todavía que el primero, sus páginas esconden esculturas kinéticas muy delicadas que recuerdan al arte japonés. En este caso, hay que encontrar un 2 azul. Desde aquí animamos a esta editorial a publicar los libros de bichos del mismo autor. El dominio de Carter para crear finísmas e intricadas construcciones le convierten en el padre de la generación de autores del pop-up.
600 puntos negros.
David A. Carter. Ed. Combel. Con la tercera entrega de la colección, el autor despliega todas sus dotes como artista del pop-up y se supera a sí mismo. Es el más monumental de los tres, con grandes esculturas que cortan la respiración. En este caso, 600 puntos se distribuyen entre las páginas y el lector puede contarlos o simplemente recrearse ante este prodigio de la ingeniería de papel.
Alicia en el país de las maravillas. Robert Sabuda. Ed. Kókinos. Esta editorial ha tenido el gran acierto de editar los dos trabajos de Sabuda de más éxito en el mercado. Este libro en concreto merece formar parte de la biblioteca infantil: es espectacular, repleto de trucos con el papel que rescatan técnicas antiguas y que sorprenderán tanto al lector niño como al adulto. La adaptación del texto, aunque muy abreviada, mantiene el tono de la obra de Carroll. Sabuda también ha querido respetar el estilo de las ilustraciones de Tenniel.
El mago de Oz. Robert Sabuda. Ed. Kókinos. Este libro está considerado como la obra maestra de Sabuda, un verdadero genio del pop-up. (Aunque ahora acaba de publicar Las crónicas de Narnia, ed. Destino, y se supera a sí mismo). Sabuda no tiene formación específica, es un autodidacta. Sus primeras creaciones eran regalos que hacía de niño para sus amigos y familiares. Aunque trabajó unos años en una editorial infantil de Nueva York, enseguida fundó su propio estudio y trabaja con un socio, Matthew Reinhart, otro de los grandes del género. En este libro, a las construcciones en tres dimensiones (como un mago, Sabuda saca de entre las páginas un globo que se mece como si volara), se añaden papeles de texturas y brillos, unas gafas y dibujos 3D y otros trucos visuales que son un derroche de imaginación y de buen hacer. La adaptación del clásico mantiene el sabor del original de Baum y las ilustraciones son un homenaje a las de W. W. Denslow. Es un buen ejemplo del trabajo más comercial de Sabuda, que tiene también títulos menos espectaculares pero igual de maravillosos.
El libro de la selva. Matthew Reinhart. Ed. SM. El segundo del dúo Sabuda-Reinhart es más barroco que su compañero, algo más torpe en su forma de ilustrar pero más hábil, si cabe, como ingeniero del papel. Nos encontramos ante un bello ejemplo de su trabajo en pop-up: el clásico de Kipling adaptado e ilustrado en un impresionante libro móvil.
Starwars. Matthew Reinhart. Ed. SM. Un libro con vocación de obra de culto donde además de unos fantásticos pop-ups en cada una de sus páginas, el lector recorre emocionado un camino lleno de anécdotas, datos y saberes enciclopédicos sobre la serie de la Guerra de las Galaxias. Reinhart desborda al espectador en cada recoveco, en cada pliegue, con una demostración asombrosa del arte del libro móvil que será difícil de superar en lo que respecta a espectacularidad.
Enciclopedia prehistórica: Dinosaurios. Robert Sabuda y Matthew Reinhart. Ed. Montena. En cada página encontramos una enorme figura en relieve y pequeños libritos que a su vez se abren para dar lugar a nuevas construcciones. Pequeños textos explicativos acompañan las ilustraciones y convierten a este libro en una enciclopedia viva. Los autores dan información sobre 50 especies de dinosaurios, bien documentada y actualizada.
Enciclopedia prehistórica: Tiburones. Robert Sabuda y Matthew Reinhart. Ed. Montena. Con menos tirón que el título anterior, este libro no desmerece en la técnica y el diseño de las construcciones pop-up. En realidad no son sólo tiburones, sino también otros monstruos marinos prehistóricos reales. Los autores se han documentado bien y han creado un estupendo libro de información para todos los públicos, expertos y profanos en la materia. También la editorial ha editado Bestias salvajes, que no son más que animales prehistóricos terrestres, de los mismos autores y en el mismo formato de libro móvil.
Mommy? de Matthew Reinhart. Ed. Michael di Capua Books. Esta obra maestra del pop-up tiene nada menos que a Maurice Sendak como autor de las ilustraciones en tres dimensiones. Reinhart hace aquí alarde de su virtuosismo para crear un movimiento que parece imposible en esculturas de papel. El libro está en inglés, pero no es necesario hablar la lengua para comprenderlo, pues cuenta la historia de un bebé (que recuerda mucho al Max de Donde viven los monstruos) que busca a su mamá entre seres horribles y sólo hay dos palabras que el lector español debe comprender: Mamá y Bebé. A cambio podrá disfrutar de uno de los mejores pop-up de la historia.
Moby Dick. Sam Ita. Ed. SM.
El esperado trabajo del aprendiz de Sabuda ha resultado ser una obra sobria y coherente, con una estética inspirada en los cómic clásicos y un despliegue de recursos del género del pop-up que nos permiten incluso mirar a través de un periscopio. Los elementos móviles son utilizados con inteligencia como parte del relato.
El topo que quería saber quién se había hecho aquello en su cabeza. Werner Holzwarth y Wolf Erlbruch. Ed. Alfaguara. Si algún sentido tenía reimprimir este libro, todo un clásico en los álbumes ilustrados, y hacerlo en pop-up era que además de enseñarnos las cacas de cada animal, pudiéramos verlas caer de su correspondiente trasero gracias a la acción de ruegas, lengüetas y solapas. Un libro del genial ilustrador Erlbruch que escandalizó en Alemania al publicarse por primera vez en 1990 y ahora es uno de los libros más importantes de la literatura infantil europea y uno de los grandes éxitos entre los prelectores de todo el mundo.
Imagina. Norman Messenger. Ed. SM. No es casualidad que el autor de uno de los libros más ácidos, imaginativos y sugerentes que hay en el mercado sea inglés, pues en cada una de las páginas pueden apreciarse referentes al arte y las tradiciones europeas . No podemos hablar propiamente de un pop-up, sino de un libro móvil que incorpora todos los trucos del género. Messenger recupera efectos visuales de prestidigitador e ilusiones ópticas que estuvieron de moda en Europa en el siglo XIX. Su libro rebosa imaginación, con cientos de lenguetas, ruedas y solapas que el niño mueve para transformar personajes muy serios en criaturas grotescas y delirantes.
ABC. Mi primer abecedario animado. Alain Crozon. Ed. SM. En cada página, tres letras del abecedario con tres adivinanzas y tres ventanitas que al abrirse… ¡sorpresa! Un animalillo en pop-up salta como por arte de magia. Ilustraciones llenas de color, pintadas con trazos gruesos, gamberras y divertidas que harán las delicias de los más pequeños.
Alicia en el país de las maravillas. Nick Denchfield. Ed. SM.
Otro de los “autores del pop-up. Respetuoso con el clásico, conserva los dibujos originales de Tenniel en un carrusel que se despliega ante los asombrados ojos del espectador, creando pequeños escenarios por donde pasean los personajes recortados en cartón. Con este libro nos demuestra ser un hábil ingeniero del papel, sutil y lleno de sabiduría pop-up.
El pollo Pepe. Nick Denchfield. Ed. SM. El libro móvil de los prelectores por excelencia. Este es el libro de más éxito entre los más pequeños, gracias a un formato sencillo, una historia más sencilla todavía, unos pop-ups aparentemente muy simples, que crean un producto inteligente, divertido y muy logrado.
No quiero comer tomates. Lauren Child y Corina Fletcher. Ed. Serres. Con los divertidos textos y dibujos de la autora Lauren Child, la británica Fletcher (una buena exponente del pop-up made in Europe) ha conseguido una estética de revista de moda, superponiendo las imágenes originales de la genial pareja Juan y Tolola sobre distintos papeles pintados, texturas, fotos ampliadas… Los pop-up son delicados, llenos de movimiento, de gran calidad y muy inteligentes. El resultado es un producto genial, divertido y ultra moderno, que nos demuestra que no todo está visto en libro móvil. La editorial, de las mismas autoras y también en pop-up, ha editado Cuidado con los cuentos de lobos.
Spiderman. The Templar Company. Ed. SM
Un homenaje en pop-up a los cómics originales de este superhéroe. No se trata de ninguna azaña en lo que a libros móviles se refiere, pero es digno y conserva el sabor de los clásicos. Con textos de Stan Lee, el creador de Spider-Man, y los ya míticos dibujos de Steve Ditko y John Romita.
Del uno al diez. Chuck Murphy. Ed. Combel. Este título, como el anterior, suponen una revolución en los libros de conocimiento para niños muy pequeños, que normalmente son simplones y aburridos. En este caso, los números van apareciendo en forma de maravillosos pop-up. Déselo a su niño de dos años y enseñele a no romperlo, pero no se preocupe si lo hace. Nunca lo va a disfrutar tanto como a esa edad, aunque es un libro que sorprende a pequeños y a grandes.
Números. Solapas divertidas con Tino el minino
¡Pequeños monstruos! y ¡Hora de cenar! de Jan Pienkowski. Ed. Parramón. Con un sabor añejo (estos libros fueron publicados a principios de los años 80), son los dos únicos títulos del genial maestro del pop-up, el polaco Jan Pienkowski, publicados en nuestro país. Muy sencillos, pero con las mismas dosis de gamberrismo y sorpresa que su clásico La casa embrujada.