Gato negro, gato blanco. Andrés Guerrero. Ed. Anaya.
Pequeña gran novela sobre dos personajes clásicos en la literatura infantil: el príncipe y el mendigo, la dama y el vagabundo, en esta ocasión encarnados en un par de gatos. Nos encontramos ante dos formas de vida contrapuestas, con las que el lector se sentirá identificado, a veces a su pesar. El final rompe tópicos. Destacamos este libro por la perfecta armonía entre texto e ilustración, ambos del autor, sencillos y sin pretensiones pero llenos de significado. Lo recomendamos para primeros lectores, aunque nos parece ideal para leer en familia.
Pomelo es elefantástico. Ramona Badescu. Ed. Kókinos. Serie de tres libros sobre un elefantito. Frases cortas, mucha poesía y una preciosa ilustración los convierten en ideales para primerísimos lectores.
Historias de Winny de Puh. A.A. Milne, ilustrado por Ernst H. Shepard. Traducido por Isabel Gortázar y J.R. Azaola. Ed. Valdemar. Hasta que Valdemar se atrevió a editar en nuestro país este libro, uno de los más importantes de la literatura infantil universal, los españoles teníamos que conformarnos con la dulcificada versión de Disney, que traiciona de alguna forma el espíritu de la obra original. Empezando por la ilustración, una parte tan importante del libro que no es posible concebirlo ni valorarlo sin las delicadas y sutiles imágenes de Shepard. En comparación, las del caricaturista americano, mucho más conocidas fuera de Inglaterra que las originales, se nos hacen toscas e impersonales. El libro que aquí reseñamos reúne las dos obras que el autor escribió para su hijo, el verdadero Christopher Robins, el dueño del verdadero osito Winny y de sus verdaderos compañeros del bosque. Winny the Pooh fue publicado en Londres en 1926 y su peculiar estilo, inconfundiblemente británico, lo emparenta con sus contemporáneos en tiempo y espacio Alicia en el país de las maravillas, Peter Pan y El viento en los sauces (por cierto, ilustrado también por Shepard, en España publicado por Juventud). Sus capítulos breves, su inteligencia, su genial humor, sus juegos de palabras, su mundo propio y fantástico, su magistral retrato de la infancia y de los sentimientos propios de ella, lo convierten en una lectura ideal para realizar en voz alta. Y cautivará tambien al adulto. Ningún niño debería ser privado de conocer las aventuras de los habitantes del Bosque de los Cien Acres. Valdemar ha cuidado, como siempre, la traducción, un asunto delicado en una obra de estas características y que en este caso resulta impecable. La editorial ha tenido el acierto de publicarlo ahora en bolsillo, en un bonito formato que no tiene nada que envidiar a la lujosa edición de tapa dura, pero que resulta más cómodo y accesible.
Mejillas rojas. Heinz Janisch. Ilustraciones de Aljoscha Blau. Ed. Lóguez.
Pocos libros para niños abordan el tema que aquí se trata sin caer en sentimentalismos, didactismos o censuras. Mejillas rojas tiene el don de tratar sentimientos que no son para nada ajenos a los más pequeños y a la vez constituir un bellísimo ejemplo de libro-álbum, en el que las ilustraciones y el texto forman un armonioso dúo que se complementa y enriquece, tanto que no podríamos imaginarnos al uno sin las otras. El libro sorprende al espectador desde el principio, pero a medida que va pasando páginas lo maravilla, lo desconcierta, le invita al juego y finalmente lo conmueve y emociona. Un cuento que invita a volver sobre él una y otra vez, y abre las alas hasta de la imaginación más adormecida. No en vano fue el ganador de uno de los galardones literarios más importantes: el Bologna Ragazzi de este año.
Poesía española para niños. Selección de A. Pelegrín. Il. T. Gatagán. Ed. Alfaguara. Ana Pelegrín realiza en este volumen una sólida selección de poemas para niños, donde la sonoridad siempre presente resulta ideal para iniciarlos en un sentir poético que de otra forma sería inaccesible a estas edades. Bien acompañado por las ilustraciones de Tino Gatagán, sencillas pero muy poderosas.
Ferdinando el toro. Munro Leaf. Il. Werner Kemkle. Ed. Lóguez.
Un torito al que le gusta comer flores es picado por una abeja el día en que vienen a elegir toros bravos para la corrida. Todo un alegato pacifista y ecologista. Un clásico de los años 50 muy al día. Muy colorido, en un estilo a los dibujos con lápices de colores de Picasso.
Vampirillo. Renate Welsh. Ed. Espasa Calpe. La serie de tres libros del Vampirillo está estructurada por capítulos cortos que cuenta cada uno una pequeña aventura. Toca de lleno la imaginación y los sentimientos de los niños de esta edad, son divertidos y están bien escritos. Resultan ideales como primera lectura
Frederick. Leo Lionni. Ed. Kalandraka. Un ratón poeta se inspira en los hados mientras sus hermanos hacen acopio de víveres para el invierno. Preciosa historia sobre el valor de la literatura y la poesía y de otras cosas que no están de moda en la sociedad occidental. Con las maravillosas ilustraciones de un autor imprescindible de la literatura infantil.
Oscar y el león de correos. Muñoz Puelles. Il. Noemí Villamuza. Ed. Anaya. Un niño tiene miedo a la boca del león de Correos y tiene que vencerlo para introducir una carta. Historia aparentemente sencilla que cautivará a grandes y pequeños. Una metáfora de la infancia. Con ilustraciones muy tiernas y delicadas. Premio Nacional de Literatura infantil.
Conejos de etiqueta. Gabriela Keselman y Teresa Novoa. Ed. SM. Divertida historia sobre nosotros y las etiquetas que nos colocan. Ilustraciones llenas de dinamismo y espontaneidad. Ideal como primera lectura.
Abuela de arriba, abuela de abajo. Tomi de Paola. Ed. SM. Esta es una historia triste sobre la relación de un niño con su abuela y con su bisabuela. Las delicadas ilustraciones acompañan a la perfección el sentimiento de pérdida que experimentamos las personas cuando se muere alguien querido. Al final se explica la muerte como un proceso natural que nos atañe a todos.
Los conquistadores. Dave McKee. Ed. Kókinos.
También cabe la ironía inteligente en los álbumes infantiles, y lo habíamos olvidado. Igual que habíamos olvidado que un cuento tan sencillo como éste puede enseñar más y más profundamente que ocho adminiciones, doce miradas serias y treinta y siete sesudas explicaciones. Brillante.
Libro de lágrimas. Pere Ginard. Ed. Anaya. Un bello ejemplo de libro-álbum dentro de una buena colección. Las impactantes imágenes otorgan un valor inesperado al breve texto que las acompaña. Un juego de significados ocultos y una hermosa y melancólica visión de la infancia atrapa a lectores de todas las edades.
Los tres erizos. Javier Sáez Castán. Ed. Ekaré. Los tres erizos roban unas manzanas y se inicia con este acto delictivo una pantomima en dos actos en la que son perseguidos, juzgados y, por obra y gracia de la naturaleza, perdonados. Otra delicia de la editorial Ekaré, con ilustraciones de gran calidad y un texto lleno de humor y de guiños al lector.
El conde Olinos. Ilus. Morella Fuenmayor. Ed. Ekaré. (AGOTADO) Maravillosa y muy asequible adaptación de Ekaré de la clásica canción popular a la época colonial americana. Sólo que así es aún más difícil corregir al caballo del conde y animarle a que, en lugar de beber agua del mar, que lleva décadas sentándole mal, beba “en las orillas del Sar”.
El topo Grabowsky. Luis Murschetz. Ed. Anaya. Este librito, publicado por primera vez en España en los
años 70 por la editorial Alfaguara, ha sido felizmente rescatado ahora por Anaya. Un topo cuyo hogar es destruido por máquinas excavadoras y busca una solución es una historia que responde muy bien al espíritu progresista de la época. Literariamente hablando, el cuento está felizmente resuelto, ya que como ocurre en muchos de los títulos para niños publicados en aquella década, hoy ya clásicos, se considera que el chaval es un lector exigente, inteligente y competente, capaz de leer entre líneas.
Frida entra en el mundo. Jonah Winter y Ana Juan. Ed. Alfaguara. No es un libro más sobre la vida de la artista mexicana. Ana Juan, pintora valenciana, recrea el mundo de Frida sin perder un ápice de su propio estilo y el autor da poéticas pinceladas sobre la dura biografía de la prota-gonista. El resultado: una joya del álbum ilustrado.
El ogro, el lobo, la niña y el pastel. Philippe Corentin. Ed. Corimbo.
Divertidísima historia que incluye un juego matemático visual. Excelentes ilustraciones, elementos de los cuentos tradicionales que harán sonreír a los niños y un gran sentido del humor amenizan este original álbum ilustrado.
Emilio y los detectives. Erich Kaestner. Ed. Juventud. Una aventura infantil como las de antes: un niño con dinero, un ladrón, una pandilla de chicos al rescate. Erik Kästner despliega en este libro todas las características de su peculiar e inconfundible estilo. El autor se dirige continuamente al lector, le implica en la lectura y lo cautiva.
Cuentos en verso para niños perversos. Roal Dahl. Il. Quentin Blake. Ed. Alfaguara. (AGOTADO) Un autor y un ilustrador que trabajaron al alimón para beneficio de los niños malos. Divertidos, geniales y realmente perversos, estos cuentos inspirados en los clásicos son ideales para iniciarse en la lectura y ayudar al niño a cuestionar los tópicos y ñoñerías que abundan en la literatura infantil de hoy y de siempre.
El superzorro. Roal Dahl. Ed. Alfaguara. Divertidísima historia que reúne todas las cualidades del inconfundible estilo de su autor. Cualquiera de sus libros son ideales para enganchar lectores. En este caso, una familia de zorros lucha contra una panda de seres humanos brutísimos.
Pippi. Astrid Lindgren. Ed. Juventud. Magnífica escritora de quien recomendamos todos sus libros. Este, por su capacidad para conectar con los temores, sueños y sentimientos propios de la infancia. Humor loco que hará las delicias de los niños de esta edad. En la misma línea y de la misma autora y editorial, Miguel el travieso. Dos libros clásicos en la formación de buenos lectores.
Diecisiete cuentos y dos pingüinos. Daniel Nesquens y Emilio Urberuaga. Ed. Anaya. Bienvenidos al disparatado mundo de Nesquens con las divertidas ilustraciones de Urberuaga (lo conoceréis por ser el dibujante de Manolito Gafotas). Divertidos cuentos que resultan ideales para leer en familia por las noches, pues por su inteligencia gustan también a los padres.
Cuando el mundo era joven todavía. Jurg Schubiger. Ed. Anaya.
Un poquito de filosofía para ir entrando en lecturas más serias. Mini cuentos que con un humor inteligente nos ponen a pensar y a hacernos preguntas. Schubiger ha creado todo un estilo dentro de los cuentos para niños.
Willy el tímido. Anthony Browne. Ed. Fondo de cultura. Personaje protagonista de una serie de cuatro libros. Es un gorila pequeño que siempre acaba por vencer su timidez y vence a los matones del barrio. Conecta de maravilla con los sentimientos de los niños de este grupo de edad y las ilustraciones surrealistas de Browne, premio Andersen, hacen las delicias de los pequeños, que pueden pasarse horas observando los detalles más locos.
El pastor Raúl. Una historia de ovejas. Eva Muggenthaler. Ed. Kalandraka. Raúl el pastor está harto del campo y decide emigrar a la ciudad, pero sus ovejas no se lo pondrán fácil. Original álbum ilustrado que hace guiños tanto al niño como al adulto y que puede disfrutarse en familia.
Elenita. Campbell Geeslin. Ilustrado por Ana Juan. Ed. Kókinos. Preciosa historia con estructura de cuento maravilloso, ambientada en un México colorista y mágico. Cuenta el viaje de una niña que decide ser vidriera a pesar de ser una profesión dedicada a los hombres. Las ilustraciones de Ana Juan, rebosantes de fuerza y misterio, hacen que el lector se enamore de este personaje lleno de matices.
El pato y la muerte. De Wolf Erlbruch. Barbara Fiore Editora. Pocos libros para niños tocan el tema de la muerte sin caer en el sentimentalismo fácil o en la metáfora a veces incomprensible para los más pequeños. Con la agudeza que le caracteriza, Erlbruch nos presenta en este libro-álbum una muerte a veces triste, a veces divertida, un personaje excéntrico pero que nos resulta cercano y extrañamente familiar. El hecho de que el protagonista sea un pato, un personaje tan conocido por los niños, suaviza la historia y le quita peso a lo grave del asunto que se trata. Pero bajo esa apariencia de cuento infantil, el autor profundiza en el significado de la muerte y permite al niño (y al adulto) comprender una pizca de su esencia. Un libro para compartir en familia que tiene el difícil logro de propiciar la conversación y la reflexión sobre este peliagudo tema sin recurrir ni desmerecer posicionamientos filosóficos, éticos o religiosos.
Simon en: Sábado, ¿qué vamos a hacer hoy? Juliet Pomés. Ed. Tusquets. Simón es un niño de hoy que protagoniza diversas historias de la vida cotidiana con las que es fácil sentirse identificado. Las magníficas ilustraciones realistas captan con todo lujo de detalles, desde la decoración del típico restaurante chino a los muebles de Ikea, la vida de un niño en una ciudad española.
La familia Mumin. Tove Jansson. Ilustraciones de la autora. Col. La ventana abierta. Ed. Noguer. PVP 14€.
Este título, reeditado de la colección clásica de Noguer, es en realidad el tercero de la serie iniciada en 1945 por la autora finlandesa, ganadora del Premio Andersen. Esta bonita edición en tapa dura respira el aroma de los clásicos imprescindibles en la biblioteca infantil. Las deliciosas ilustraciones de la autora acompañan un texto divertido y genial, lleno de guiños y un sentido del humor absurdo, que deleitará a los primeros lectores. Por su inteligencia, es un libro que gustará también a los adultos, por lo que resulta ideal para leer en familia.
Qué prefieres. John Burmingham. Ed. Kókinos. ¿Prefieres que te abrace una serpiente o que te engulla un cocodrilo? Esta y muchas preguntas más, ilustradas por uno de los grandes de la literatura infantil anglosajona, encontraréis en este divertido álbum ilustrado que dará mucho juego.
El águila que no quería volar. James Aggrey y Wolf Erlbruch. Ed. Lóguez. Escrito en los años veinte, es un cuento africano que ilustra el genial Erlbruch y que resulta ecológico fuera de todo tópico. De Erlbruch recomendamos para esta edad El milagro del oso, ed. Lóguez, que explica de dónde vienen los niños; y Los cinco horribles, ed. Juventud.
La jardinera. Sarah Stewart. Ed. Ekaré. Se trata de una novela corta de género epistolar que cuenta la historia de Lydia Gracia Finch, que tiene que irse de su casa en el campo a la de su tío en una ciudad que bien podría ser Nueva York, durante la Gran Depresión. Está llena de detalles y guiños al lector, y hace uso de un humor tierno y sutil. Las maravillosas ilustraciones recrean el punto de vista de la protagonista y nos introducen en ambientes tanto tiernos como hostiles. Además de ser el elemento determinante de la sorpresa final, funcionan a la perfección junto al texto. En resumen, un librito indispensable en la biblioteca. Ideal para primeros lectores.
El sueño de Pipa. De Thomas Docherty. Ed. Anaya. Un cuento maravilloso para todas las edades, escrito e ilustrado por el que, a nuestro parecer, es uno de los ilustradores que mejor domina el difícil lenguaje del libro-álbum (donde imágen y texto forman un todo narrativo). Pipa sueña todas las noches pero un día no recuerda con qué y ahí se inicia el viaje. Delicadas ilustraciones llenas de detalles inteligentes, con toques de surrealismo y que beben de una rica tradición pictorica anglosajona. El formato y la cuidada edición de Anaya nos demuestran que todavía pueden hacerse libros en los que autor y editor se complementen.
Gallego. A la orilla del mar. De Juan Farias. Ilustrado por Xosé Cobas. Ed. Fondo de cultura. Precioso libro protagonizado por la nostalgia de un viejo a quien, cumplidos los noventa años, “le queda poco por hacer”. Paseos con su nieto, comidas a escondidas del médico, visitas a la panadera, escapadas al mar…. y sobre todo recuerdos, románticos, divertidos, melancólicos, y largas conversaciones con Ella. Se juntan en este bello álbum ilustrado los talentos de Juan Farias, considerado por muchos el mejor escritor español de literatura juvenil, y el de Xosé Cobas, magnífico pintor dedicado a ratos a los libros para niños y jóvenes. El lector niño y el adulto se deleitaran paladeando los usos de un lenguaje con el que ya casi ningún escritor se atreve a hablar a los chavales. Literatura y arte en estado puro, para todos los públicos.
El final del verano. Stian Hole. Ed. Kókinos. Una profunda historia sobre la vida de una familia, sobre los
anhelos y los miedos personales de sus miembros, se esconde detrás de un libro que deslumbra a primera vista por sus estética y su tratamiento gráfico. Por fin estamos ante un libro álbum visualmente rompedor, que combina collage, ilustración, fotografía e imágenes de ordenador, pero sin caer en una modernidad falsa o hueca. Un niño es el hilo narrador de un cuento lleno de matices, con distintos niveles de lectura y con una sensibilidad inteligente que resulta difícil de clasificar.
Enciclopedia Altea Benjamin. Ed. Alfaguara. Sin duda, una de las colecciones más completas y bien elaboradas del mercado. Una amplia selección de títulos que abarcan distintos saberes, cuidadas ilustraciones, letra grande, textos bien trabajados y de fácil comprensión. Se trata de pequeños librillos de conocimiento, sin pretensiones y con vocación de clásicos: La leche para todos los pequeños, La historia de la hoja de papel, La historia del nacimiento, Cómo viven los animales en invierno, Los extraños animales de la Prehistoria; En el huerto, frutas y verduras; El cielo, el Sol y el día; Abejas hormigas, termitas son algunos de los títulos.